Tratamos las fachadas de edificios con agua fría y caliente a presión empleando productos químicos pero sin alterar las condiciones físicas o químicas de los materiales y dejando las superficies totalmente limpias. Aplicamos un tratamiento hidrófugo, impermeabilizante e incoloro sobre las superficies limpias y secas evitando la aparición de humedades y verdinas.